82-61. Mucho corazón y poco acierto

  • San Pablo Inmobiliaria no consigue plantar cara al gran favorito de la competición que cuajó un gran partido
  • Escaso acierto anotador de los burgaleses que no consiguieron tirar cómodo nunca

Sin sorpresa. Así podía resumirse un partido en el que, uno de los grandes favoritos al título de liga, Quesos Cerrato Palencia, no dio opción a un San Pablo Inmobiliaria al que le faltó acierto en todas las zonas de ataque. El juego de los burgaleses estuvo lleno de corazón y acciones erradas que fueron haciendo mella en su confianza.

La diferencia en contra siempre fue ampliándose, hasta convertirse en insostenible en el tercer cuarto. Quesos Cerrato Palencia demostró su potencial y no dio respiro a los burgaleses que no fueron mejores en ningún cuarto.

El trabajo es lo único a destacar en un partido en el que falló todo lo demás. Con la derrota en la cuarta jornada, el San Pablo Inmobiliaria se queda con un parcial de 2-2 que lo sitúa en la mitad de la tabla.

Toma y daca desde la línea de 6,75 metros. Así comenzó el partido en el Marta Domínguez, con dos equipos acertados en el apartado exterior. Justas Sinica se marcada dos triples, para poner a los suyos por delante en el marcador (3-6). A pesar de ello, San Pablo Inmobiliaria tenía problemas para anotar desde la pintura y eso, al final fue haciendo mella en la anotación de los burgaleses. El técnico Andreu Casadevall se vio en la obligación de solicitar el primer tiempo muerto (17-10). La resumida lección no mejoró las cosas en el final del primer cuarto, que terminó con 19-12 en el marcador.

Las segundas unidades que salieron en el segundo cuarto plantearon más dificultades a los morados de Quesos Cerrato Palencia, pero no se materializaban en una reducción de la ventaja local. Casadevall no quiso esperar más a la reacción de sus jugadores y utilizó su segundo tiempo muerto (33-20). Aún quedaba tiempo para reducir distancias antes de encarar el túnel de vestuarios y San Pablo, pero los burgaleses no pudieron mejorar su resultado y se fueron al descanso con un marcador en contra de 44-28.

La salida de vestuarios no favoreció al espectáculo sobre el parquet. Muchos errores dejaban pocos puntos. Un corto parcial de 6-4, reflejaba lo que habían sido los primeros cinco minutos del tercer periodo (50-32). Tiempo muerto de Casadevall en busca de una reacción que no llegaba. La desesperación burgalesa acabó dejando el partido prácticamente visto para sentencia, cuando aún quedaba un cuarto por jugarse (59-40).

El último cuarto debía servir para mejorar la imagen del equipo y recortar, cuanto fuese posible la diferencia en el marcador. La teoría se puso en práctica y la buena respuesta de los burgaleses, capitaneados por un activo Rafa Huertas, llevó a Porfi Fisac a solicitar tiempo muerto (61-46). El poco miedo que les pudo entrar a los morados se solventó con un parcial de 7-0 que dejó, en el ecuador del último cuarto, el partido sentenciado (68-46). Los tiros liberados desde 6,75 metros de los burgaleses mejoraron ligeramente el apartado anotador, pero no fueron suficientes como para terminar el partido con la sensación de haber plantado cara a uno de los grandes favoritos al título de liga (81-62).

Ficha técnica

81 – Quesos Cerrato Palencia: Dani Pérez (8), Romà Bas (5), Mitchell McCarron (10), Dani Rodríguez (21), Urko Otegui (6), Antoni Vicens (6), Joan Tomas (2), Michael Fakuade (4), Lamont Barnes (6), Álvaro Reyes (0), Daniel Manchón (0), Marc Blanch (3).

62 – San Pablo Inmobiliaria: Matija Poscic (2), Rafa Huertas (9), Roger Vilanova (0), Anton Maresch (7), Javi Vega (4), Justas Sinica (10), Augustas Peciukevicius (6), Filip Toncinic (16), Edu Martínez (2), Roger Fornas (6).

Cuartos: 19-12; 25-16; 15-12; 22-22;

Árbitros: Francisco José Zafra y Cristian José García eliminaron por faltas a Matija Poscic.

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la liga Adecco Oro disputado en el Pabellón Marta Domínguez de Palencia ante unos 2.000 espectadores, entre ellos, setenta seguidores burgaleses se desplazaron a arropar a su equipo.