San Pablo no quiere sorpresas en la visita de un colista peligroso

  • Los burgaleses tienen la obligación de ganar a Prat Joventut en un partido en el que deben luchar contra el exceso de confianza
  • Los catalanes solo han ganado un partido en lo que llevamos de temporada y la ausencia de José Manuel Coego debilita sus posibilidades de reacción

El baloncesto no son matemáticas”, esa afirmación del técnico, Diego Epifanio ‘Epi’, en rueda de prensa, es el mejor argumento para desmontar el pensamiento de que el partido ante Prat Joventut será fácil. La visita de los catalanes (viernes 21.00 horas) debería ser uno de los partidos mas asequibles de la temporada, pero el talento y la juventud con la que cuenta la plantilla de Roberto Sánchez, técnico de Prat, necesita salir del círculo de ocho derrotas consecutivas. Hasta la fecha, solo han ganado a Cáceres Patrimonio de la Humanidad (70-62).

La responsabilidad pesará sobre el San Pablo Inmobiliaria, que tiene la obligación de llevarse la victoria y seguir contrarrestando el efecto de las tres derrotas consecutivas sufridas recientemente. No tenemos que ser autocomplacientes”, ha indicado Epi, quien ha defendido el trabajo realizado durante la semana y en el que el equipo ha dado pasos al frente para superar esas lagunas de concentración que reducen notablemente su rendimiento durante algunas fases de los partidos.

Además, el equipo burgalés ha padecido algunos contratiempos en cuanto a efectivos disponibles para desarrollar sesiones de entrenamiento en plenitud de condiciones. A las molestias en la rodilla de Anton se sumaron la lesión de Augustas y el pequeño esguince de Filip Toncinic. Estas dolencias han impedido a Epi realizar pruebas de cinco contra cinco. Por suerte, las lesiones no han ido a más y no impedirán al técnico burgalés contar con todos sus efectivos ante Prat.

En cuanto a los catalanes, la baja más que probable de José Manuel Coego por un problema en la córnea, mermarán sus opciones y les obligará a canalizar su juego a través del base Xavi Forcada y el escolta Alex Ros, jugadores capitales en el juego alegre de Prat Joventut.